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El servicio al cliente es algo fundamental en cualquier proceso de venta y la manera en la que tú (o tu personal) se dirigen a tus clientes determina gran parte del proceso de la experiencia de compra.

El control del lenguaje corporal (o lenguaje no verbal) es algo que cualquier persona que desempeñe funciones de cara al cliente final debe saber manejar. Es por eso que te presentamos algunas sencillas recomendaciones para poder vender más hablando menos:

1. Haz siempre contacto visual.

¿Te ha pasado alguna vez que llegas a alguna tienda y el/la dependiente/a no te voltea a ver? ¿Que sientes que notan tu presencia pero que, por alguna extraña razón sobrenatural, no consiguen verte? Esto no es solamente una falta de respeto, sino que representa total falta de atención hacia el negocio. El establecer contacto visual es la primera interacción entre un cliente y tu empresa, por tanto siempre debes estar al pendiente de quien cruza la puerta.

2. Sonríe. No importa si estás triste, siempre sonríe.

Nadie tiene la culpa de los problemas, frustraciones, desgracias o corajes que puedas estar pasando. Es verdad, somos humanos, no robots, y tenemos emociones y sentimientos (algunas veces demasiados). Pero también somos profesionales y la mejor manera de mostrárselo a tu cliente es saludando con una sonrisa. No solamente es importante para generar empatía (si tu sonríes, es muy probable que la otra persona también lo haga) sino para poder demostrarte a ti mismo que tu estás en control de tus emociones y no al revés. Una sonrisa es una carta de presentación universal y siempre es bien recibida.

3. Establece contacto físico.

Busca la oportunidad de establecer contacto físico con tus clientes. La forma más común es un simple saludo de mano mientras te presentas. El establecer contacto físico establece un vínculo inmediato entre la otra persona y tu. Notarás que después de esto la persona estará más abierta a escuchar lo que tengas que decirle. Solo ten cuidado de no hacer contacto físico de más, pues el efecto sería contrario y tu cliente puede llegar a sentirse hostigado. Por cierto, esto también aplica cuando tu eres el cliente. Prueba saludar de mano a los vendedores y notarás la diferencia.

4. Cuida tu postura.

El hablar bien no sirve de mucho si tu postura es incorrecta. Aprende a controlar tus posiciones naturales, tu forma de caminar y el movimiento de tus manos. Recuerda que el mensaje se transmite principalmente por los medios no verbales.

5. Escucha, luego habla.

En cualquier conversación es importante controlar los silencios y escuchar atentamente antes de dar tu respuesta. Si un cliente se siente escuchado estará más receptivo al momento de darle información.

Estas son algunas recomendaciones para vender más hablando menos. ¿Te interesa conocer más? Pregúntanos por el entrenamiento Elite+ en Neuromarketing y Neuroventas y descubre como sacar todo el potencial en tu equipo de ventas.